Las narices de Scott Boras en conflicto MLB y sindicato

jueves 25 junio, 2020 / Noticias

Para ser un connotado agente de jugadores y tener en carpeta quince peloteros que ganan entre 25 y 30 millones de dólares al año, se requiere de cierto tipo de capacidad que no se detiene en un simple representante a la hora de negociar contratos. Ningún elemento simple tiene características especiales.

Scott Boras, a quienes muchos catalogan como un voraz demoledor cuando está frente a los actuales o posibles patronos de sus representados, fue colocado en la mira como persona influyente ante el sindicato de jugadores para perjudicar los diversos intentos de llegar a un acuerdo con la Major League Baseball en el conflicto que llevan a cabo las partes para una posible temporada 2020.

El éxito, independientemente de todo, generalmente encuentra adversarios naturales que no levantarán la voz a favor de quien así lo ha logrado. Es justo resaltar que de la misma manera, existen personas que escalan posiciones importantes en una determinada actividad y se hacen maldecir al momento de asumir actitudes beligerantes frente a cualquier tipo de situación, creando hostilidades innecesarias.

Cuando el presidente de los Yankees de New York, Randy Levine, expresó sentimientos de gusto por haber hecho negocios por varios años con Boras, a su vez dijo sentirse decepcionado con algunas informaciones incorrectas y tendentes a confundir por parte del agente. Se trata de un tema que posiblemente tiene profundidades por encima de la negativa de Boras y el sindicato en cuanto a su participación como fuerza controladora durante las conversaciones.

Para algunos, se hace difícil pensar que el sindicato de jugadores en medio de la situación que atraviesa, no haya contactado a Boras aunque solo fuese para pedir opinión en un determinado momento.

Una respuesta negativa al respecto abriría los ojos en señal de espanto para muchos, tratándose de tan influyente comercializador que tiene entre sus críticos directos al jugador Trevor Bauer, lanzador de los Rojos de Cincinnati, quien públicamente se refirió al agente solicitando sacar de su agenda personal todo lo relativo al sindicato.

A la referencia del presidente Levine sobre su complacencia de negociar con Boras, se une la del representante de los jugadores en el equipo, Zack Britton, dominicano por derecho de sangre (Ius Sanguinis), quien dice que Boras nunca ha tratado de influir en sus pensamientos y que no interfiere en absoluto con el aspecto sindical.

La situación es definir qué tanto mete sus narices el agente Boras como para ser un elemento influyente en las posiciones adoptadas por el sindicato. Sus colegas opositores entienden que tiene mucho poder y conociendo la historia de manifestaciones en contra de MLB por parte de Boras a lo largo de las presentes negociaciones, la mayoría deduciría a “prima facie” que es difícil excluirlo como agente de provocación para exacerbar los ánimos dentro de la parcela que guarda relación directa con sus clientes.

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