Psico-Actividad Física: Sexualidad en el deporte: ¿beneficio o tabú competitivo?

miércoles 20 mayo, 2026  /  Noticias

Por Rubel Salomón

Psicólogo Clínico y Máster en Psicología de la Actividad Física y Deporte

Durante muchos años, dentro del deporte se ha hablado de un tema que casi siempre se maneja desde el tabú, los rumores o las creencias tradicionales: la sexualidad del atleta antes de competir.

Todavía hoy existen entrenadores, atletas y dirigentes deportivos que consideran que tener relaciones sexuales antes de una competencia “quita fuerza”, “disminuye energía” o afecta el rendimiento deportivo.

Sin embargo, la ciencia moderna y la Psicología del Deporte han comenzado a observar este tema desde una mirada mucho más profunda, humana y científica.

La pregunta ya no es solamente si el sexo afecta o no el rendimiento físico. La verdadera pregunta es:

¿Qué ocurre psicológicamente en el atleta antes de competir?

Aquí es donde entra una visión moderna que debemos comenzar a desarrollar con más fuerza: la ciencia conductual deportiva.

La ciencia conductual deportiva estudia cómo las emociones, pensamientos, impulsos, hábitos y conductas influyen en el rendimiento, la toma de decisiones y la estabilidad emocional del atleta.

Y precisamente en ese proceso aparece algo muy importante: el estado de pre-arranque competitivo.

El pre-arranque y la activación emocional del atleta

Antes de una competencia importante, el atleta entra en un estado de activación física y psicológica. El cuerpo se prepara para competir:

  • aumenta la adrenalina,
  • se acelera el corazón,
  • aumenta la tensión muscular,
  • sube la expectativa emocional,
  • y el cerebro entra en un estado de alerta y excitación neuroconductual.

Sin embargo, muchos atletas no saben identificar correctamente lo que sienten durante ese proceso.

Por eso, esa activación puede manifestarse de diferentes maneras:

  • ansiedad,
  • irritabilidad,
  • insomnio,
  • necesidad de comer,
  • deseo de aislarse,
  • agresividad,
  • impulsividad,
  • o incluso aumento del deseo sexual.

¿El deseo sexual antes de competir es normal?

Sí.

En muchos casos puede ser completamente normal.

El cerebro humano utiliza sistemas emocionales y hormonales muy parecidos para:

  • la excitación competitiva,
  • la motivación,
  • la recompensa,
  • y la excitación sexual.

Por esa razón, algunos atletas pueden experimentar aumento del libido antes de competir, especialmente cuando el evento tiene una gran importancia emocional.

Esto no significa necesariamente falta de disciplina. Tampoco significa debilidad mental.

En algunos casos, el aumento del deseo sexual puede representar una manifestación conductual del estado de activación precompetitiva.

Es decir:
el cuerpo está tan activado emocionalmente que busca vías de regulación o descarga psicológica.

Deportes de combate y alta presión emocional

Este fenómeno puede observarse con mayor intensidad en deportes de combate o disciplinas de alto estrés competitivo:

  • boxeo,
  • lucha,
  • MMA,
  • judo,
  • taekwondo,
  • entre otros.

Muchos atletas de estas disciplinas enfrentan:

  • deshidratación,
  • cortes de peso,
  • tensión emocional extrema,
  • miedo al fracaso,
  • presión social,
  • y altos niveles de activación fisiológica.

En algunos casos, esa tensión puede canalizarse mediante conductas como:

  • comer compulsivamente,
  • aislamiento,
  • agresividad,
  • o aumento del deseo sexual.

¿La actividad sexual afecta el rendimiento?

La evidencia científica moderna indica que no existen pruebas sólidas de que la actividad sexual, realizada de forma equilibrada y responsable, disminuya significativamente:

  • la fuerza,
  • la velocidad,
  • la potencia,
  • o el rendimiento deportivo general.

Lo que sí puede afectar negativamente al atleta son otros factores asociados:

  • falta de sueño,
  • fiestas,
  • consumo de alcohol,
  • desgaste físico excesivo,
  • ansiedad emocional,
  • pérdida de enfoque competitivo,
  • o conductas compulsivas.

En otras palabras:
el problema no es necesariamente el sexo, sino el descontrol conductual alrededor de él.

¿Esto depende de la cultura o del país?

La cultura influye, pero no determina completamente el comportamiento.

En algunos países y regiones:

  • la sexualidad es más abierta,
  • mientras que en otros contextos deportivos existen tradiciones más rígidas sobre abstinencia y disciplina.

Sin embargo, la evidencia actual sugiere que este fenómeno depende más de:

  • la personalidad del atleta,
  • su regulación emocional,
  • el nivel de estrés competitivo,
  • la importancia subjetiva del evento,
  • y la experiencia psicológica individual.

Rompiendo el tabú desde la ciencia

La sexualidad en el deporte no debe analizarse desde el morbo ni desde ideas tradicionales sin fundamento científico.

Debe estudiarse desde la comprensión integral del ser humano.

El atleta no es solamente músculos, resistencia o resultados. También es:

  • emoción,
  • conducta,
  • deseo,
  • ansiedad,
  • identidad,
  • impulsos,
  • y adaptación psicológica.

Por eso, la ciencia conductual deportiva representa una nueva oportunidad para comprender cómo el cuerpo y la mente interactúan durante el alto rendimiento.

Conclusión

La sexualidad en el deporte continúa siendo uno de los temas más discutidos y menos comprendidos dentro del alto rendimiento.

Durante años se ha tratado desde el tabú, las creencias populares o las tradiciones deportivas, pero la ciencia conductual deportiva nos invita a analizar este fenómeno desde una mirada más humana, psicológica y científica.

Hoy sabemos, a través de experiencias reportadas por atletas y observaciones dentro del ámbito deportivo, que algunos deportistas han aprendido a identificar su estado de pre-arranque competitivo asociado a una elevada activación emocional y fisiológica.

En ciertos casos, esa activación puede manifestarse mediante aumento del deseo sexual, necesidad de descarga emocional o búsqueda de relajación psicológica antes de competir.

Incluso, algunos atletas han utilizado la masturbación como una forma de regulación conductual, relajación emocional o manejo de tensión precompetitiva, buscando sentirse más tranquilos, enfocados y preparados mentalmente para el evento deportivo.

Esto no necesariamente representa falta de disciplina, sino una manera individual de interpretar y manejar su activación psicofisiológica.

La evidencia científica moderna no demuestra de forma concluyente que la actividad sexual responsable afecte negativamente el rendimiento físico del atleta.

Por el contrario, muchos especialistas consideran que el verdadero impacto depende de factores como:

  • el descanso,
  • la estabilidad emocional,
  • el control conductual,
  • la calidad del sueño,
  • la regulación de impulsos,
  • y la preparación psicológica individual.

Por eso, la pregunta ya no debería ser solamente:

¿El sexo es bueno o malo antes de competir?

La verdadera pregunta sería:

¿Cómo interpreta y regula cada atleta su estado emocional antes de la competencia?

La ciencia conductual deportiva seguirá permitiendo comprender que el atleta no es únicamente rendimiento físico, sino también emoción, conducta, impulsos, adaptación psicológica y regulación mental.

Y ahora la conversación queda abierta:

¿El sexo antes de competir representa un beneficio psicológico y emocional para algunos atletas o simplemente continúa siendo uno de los grandes tabúes del deporte moderno?

Atletas, entrenadores y profesionales del deporte:

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