Por Manolo Prince
Los New York Knicks dominan provisionalmente 2-0 sobre los San Antonio Spurs tras ganar los dos primeros compromisos celebrados en Texas.
Una serie caracterizada por ser una de las series menos eficientes ofensivamente de toda la postemporada, registrando un promedio combinado de apenas 103.5 puntos por cada 100 posesiones entre ambos equipos.
Uno de los factores claves del desglose analítico es la estrategia defensiva sobre Jalen Brunson por San Antonio ha provocado que este registre la peor calidad de tiro de la serie lanzando colectivamente para un 34% (19 de 56), pero sin embargo ha liberado espacios clave para sus compañeros.
Otro aspecto importante es el cuidado del balón. Mientras que los Knicks han promediado apenas 10 pérdidas por encuentro los Spurs cometen 14.
En la batalla en la pintura vs. Perímetro: Los Spurs superan ampliamente a los Knicks en puntos en la pintura, pero los Knicks son mas eficientes detrás el arco 35%- 32%.
El impacto analítico y estadístico de los suplentes de los Knicks ha jugado un rol importante en el rendimiento cuantitativo produciendo 28 puntos cruciales.
Miles McBride repartió 4 asistencias, mientras que Jose Alvarado y Mitchell Robinson capturaron 10 rebotes.
La banca lideró entre el cierre del tercer cuarto y el inicio del último sin Brunson ni Karl-Anthony Towns y aumentaron la ventaja de 4 a 12 puntos.
Landry Shamet ha sido la principal arma de anotación anotando 13 puntos de manera consecutiva tanto en el Juego 1 como en el Juego 2 con una efectividad del 67.6% en tiros de tres puntos.
Con 7 puntos y 3 rebotes en 14 minutos en el Juego 2, el valor defensivo de Robinson al frenar individualmente a Wembanyama en las últimas dos posesiones fue invaluable.
La rotación exterior secundaria ha ejercido una presión defensiva asfixiante promediando un diferencial dominante de +26.1 puntos por cada 100 posesiones cuando McBride está en cancha, la métrica más alta de la NBA en postemporada.
Alvarado y McBride lideran en impacto inmediato en los cierres de cuarto, controlando el ritmo y desgastando a los bases de San Antonio.
El esquema de siete hombres de la banca ha aumentado a una rotación profunda de nueve jugadores.
Los Spurs posiblemente planean contrarrestar a los Knicks ejecutando ajustes críticos en su rotación secundaria para el Juego 3 maximizando la ventaja de tamaño, el ritmo ofensivo y la producción individual.
Dylan Harper ha sido la gran luz de la segunda unidad, registrando un impacto de +12 en el Mas/Menos y sumando 15 puntos en 32 minutos durante el Juego 2.
El dirigente planea otorgarle un rol protagónico en aislamiento cuando Brunson o Alvarado estén en cancha aprovechando su velocidad para atacar la pintura rompiendo la primera línea defensiva antes de que Mitchell Robinson pueda ayudar.
La producción de los jugadores mayores ha dejado expuestos a los Spurs ante el ritmo vertiginoso de las reservas neoyorquinas.
Keldon Johnson apenas aportó 3 puntos en 16 minutos en el segundo juego y Harrison Barnes se vio superado en velocidad, registrando solo 5 minutos de acción con un diferencial de -5 lo que probablemente verán sus minutos reducidos.
El dirigente se verá forzado a intercalar los minutos de Wembanyama con Luke Kornet modificando así el esquema de sustitución para que Kornet, quien solo jugó 8 minutos en el Juego 2, comparta con Wemby para evitar los rebotes ofensivos de Robinson y Alvarado.
Los Spurs están obligados a ganar en una atmósfera de máxima presión donde se ha anunciado un estricto protocolo de seguridad de estilo aeroportuario (TSA) para los fanáticos debido a la esperada asistencia de altas figuras políticas al Madison Square Garden.
El duelo entre el novato Harper y el veterano Alvarado, el Gran Ladrón, es el choque de estilos más contrastante y decisivo en la batalla de las bancas de esta serie final.
Harper más alto en estatura aporta una ofensiva moderna, alta y fluida buscando imponerse en el poste bajo.
Alvarado con astucia, veteranía y una defensa física asfixiante tratara de negarle el balón manteniendo su centro de gravedad mas bajo para dificultar sus movimientos.
Harper tiene la capacidad de generar sus tiros rompiendo las defensas y terminar cerca del aro o de pasar a sus compañeros ante la defensa de ayuda.
Su debilidad principal es la perdida de bolas por su inexperiencia y aceleración del ritmo de juego.
Cuando ambos coinciden en la cancha el ritmo del partido cambia drásticamente. Alvarado intenta forzar el juego físico de media cancha.
Por el contrario, los Spurs son +14 puntos más eficientes en transición cuando Harper lidera el contraataque.
El jugador que logre imponer su tempo le dará una ventaja enorme a su equipo.
Mike Brown implementará ajustes tácticos principales para proteger a Alvarado enfocándose en las ayudas colectivas y la alteración de espacios evitando el ataque de Harper en línea recta hacia el aro y en los picks & rolls con Robinson en la pintura como una muralla física de contención obligándolo a forzar los tiros o pasar.
McBride y Hart también pueden compartir la defensa de Harper.
En el balance y la transición defensiva los Knicks pueden retroceder en línea recta en el centro de la cancha cerrando los carriles centrales de transición ofensiva y forzar el juego de media cancha.
Este esquema defensivo no reducirá los minutos de Towns, quien se perfila como el MVP de las finales, pero sí modificar cuándo y cómo se distribuye su tiempo en la cancha al ser la principal ofensiva interior creando un impacto directo en su rol y los minutos de juego en tres áreas fundamentales.
Towns pudiera descansar en el primer y tercer cuarto permitiendo que regrese en el segundo y ultimo periodo para liderar la ofensiva junto a Alvarado y Shamet coincidiendo menos cuando Harper este en la cancha protegiéndolo de quedar expuesto en velocidad en campo abierto.
Colocando a Robinson debajo de los tableros para contener las penetraciones Towns queda liberado de esa responsabilidad y asumirá una defensa perimetral de ayuda secundaria reduciendo el riesgo de meterse en faltas, este esquema busca asegurar que mantenga ese mismo promedio de 34 a 36 minutos por partido sin contratiempos físicos.
Al obligar a los Spurs a un juego de media cancha y más lento debido al “muro” defensivo de Nueva York, Towns tendrá más jugadas de pick y pop.
Si los Spurs intentan usar alineaciones más pequeñas y rápidas Mike Brown lo utilizaría en el poste bajo aprovechando su ventaja de peso y estatura.
La alineación de “Doble Torre” integrada por Towns y Robinson ha sido el arma secreta y el ancla analítica más dominante de los Knicks.
La combinación de la versatilidad ofensiva de Towns con el dominio físico y defensivo de Robinson ha transformado por completo el juego interior del equipo.
Cuando Towns y Robinson juegan juntos, 14 minutos por partido, los Knicks registran un Ratin Ofensivo de números de 118.4 puntos por cada 100 posesiones.
La capacidad de Towns para tirar de larga distancia (41.2% en triples) saca al pívot rival de la pintura y despeja el centro para Jalen Brunson penetrar y a Robinson libre para recibir alley oops.
El Rating Defensivo de 102.1 puntos.
Es la más baja y mejor de toda la NBA con más de 500 minutos jugados.
Con Robinson patrullando el aro como bloqueador principal, Towns puede defender en el perímetro o actuar como ayuda secundaria sin sufrir el desgaste físico de chocar con los pívots más pesados.
Con un Net Rating de +16.3 los Knicks superan a sus rivales por más de 16 puntos por cada 100 posesiones cuando usan esta alineación.
El mayor impacto de esta combinación se refleja en el control absoluto de los tableros capturando el
78.4% de los rebotes anulando por completo las segundas oportunidades de los rivales.
Al mismo tiempo Robinson lidera la liga en rebotes ofensivos por minuto. Los Knicks promedian 18.2 puntos en segundas oportunidades por partido cuando comparte cancha con Towns.
Cuando Towns marca a Wembanyama en el perímetro y Robinson espera en la pintura como última línea de defensa, la efectividad de campo de la estrella de los Spurs cae drásticamente a un 34.5%.
En el juego 2, la Doble Torre limitó a los Spurs a solo 4 puntos en la pintura durante los últimos seis minutos del encuentro.
Manolo Prince es un exjugador de la Selección Nacional de Baloncesto, Miembro del Pabellon de la Fama del Deporte Dominicano, Presidente de la HBA y fue Analista de Baloncesto de los Knicks, Nets y St. John’s University en la NCAA. Manolito Jiménez es un laureado Reportero gráfico deportivo que ha ganado múltiples premios internacionales de fotografía deportiva.
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